Después de la resaca del gran trabajo que hemos realizado siempre queda un sabor agridudulce, por un lado estamos felices por haber superado las expectativas más allá de imaginado, sin embargo por otro es inevitable pensar que quizás se podría haber hecho mejor.
Ya se ha hablado de la calidad de los trabajos que se han expuesto y por supuesto, de los ponentes de excepción con los que hemos contado. Pero quiero hacer énfasis en algo de vital importancia y que, aunque lo hemos hablado muchas veces en numerosas reuniones, no he sido plenamente consciente hasta que lo he vivido desde dentro: lo fundamental de formar un equipo humano siempre dispuesto a ayudar sin poner zancadillas y con la misma filosofía de trabajo, una filosofía que consiste en la unión del esfuerzo, en luchar para alcanzar unos mismos objetivos para la sexualidad humana, en un hermanamiento entre compañeros para conseguir ponernos de acuerdo en cuestiones difíciles de decidir, y sobre todo el sentido del humor. Sin estas cualidades es muy complicado formar un equipo de gran calidad, y en este Congreso se ha podido palpar en el ambiente ya que hemos estado más unidos que nunca para que todo pudiera funcionar, ayudándonos unos a otros y apoyándonos sin dudar en los momentos más conflictivos.
Me siento enormemente orgullosa del trabajo realizado entre todo el equipo porque formamos una cadena fuerte y sólida. Nos queda un camino largo y complicado todavía, muchos más congresos, jornadas, reuniones, etc., pero sé que al lado de todos y cada uno de los miembros que forman este equipo voy a aprender cada vez a hacer mejor las cosas, porque ellos son mis maestros y mejor aún, mis amigos. Así es imposible que este magnífico Congreso marchara mal, ya que todos los que lo hemos hecho posible formamos una gran familia dispuesta a darlo todo por nuestra gran pasión: la sexología.
Aldara Martos
Secretaria XV CLASES, Alicante 2010


